
En España cada vez es más frecuente encontrarnos con estos 'bichos' como principales protagonistas de las cartas. Cocinar con insectos es una tradición milenaria, documentada en textos clásicos como la Biblia y estamos hablando de un alimento saludable, bajo en grasas, regulador del nivel de colesterol y con un alto contenido en proteínas. Y es que, aunque Europa es el continente donde menos se consume este tipo de comida, la entomofagia (así se llama a esta especialidad culinaria) tiene fuerza, contando con ingredientes como larvas, grillos, saltamontes, insectos palo o escorpiones.
Es muy comun encontrar este tipo de platillos en un menu completo:
- Como entrante un pan de gusanos.
- Ensalada de rúcula con saltamontes: "éstos han de servirse calientes, y cuanto más tostados mejor".
- Sopa de verduras con cuscús y grillos: "tenemos dos opciones, sumergirlos o comerlos directamente. Están hidrolizados, muy crujientes y al incorporarlos a la sopa recuperan sus características más naturales".
- Arroz salteado con crisálidas de gusanos de seda y grillos domésticos: incluye dos tipos de arroz, el salvaje, de color negro, y el blanco, procedente de la India. Aliñado con gazpacho y aceite y coronado por un germinado de rúcula y cebolla, ya que el vegetal que mejor marida con los insectos es la rúcula